Hay orgasmos que se cuentan y orgasmos que no se cuentan, caballeros sin memoria y damiselas olvidadizas –ambos hipócritas- pero definitivamente historias de este tipo son aquellas, que nunca deberíamos dejar de contar.
Es aquí pues, que pongo en sus manos este compendio de textos que nos hablan de una evolución, aún a la fecha, afectada por la censura y los profesionales del golpe de pecho, la Bitácora del orgasmo no es por ningún lado una guía sexo-didáctica y mucho menos un manual de tejes y manejes cochambrosos, es simplemente un cuento, pero que digo cuento, es un puti-cuentote donde el lector podrá hallarse por veces identificado y otras más ofendido –se han dado casos- pero eso si, nunca podrá dudar de la finalidad de entretenimiento con que ha sido escrita.
O sea que sin más pre-ambulo, le invito a dar seguimiento de estas aventuras que no siempre se desarrollarán en un contexto auto-biográfico, ya usted juzgará si cada nuevo episodio es parte de la vida de este su humilde autor, o no.
Siéntase libre de juzgar estas líneas a su antojo.